Medios de Comunicación

Abrimos esta nueva sección para reflejar la opinión de los medios de comunicación y revistas especializadas, sobre los trastornos límites de la personalidad y temas relacionados. 

Al límite de la personalidad

EL PAÍS EDICIÓN IMPRESA > SOCIEDAD

Jueves, 2 de mayo de 2002

España sólo dispone de 10 camas públicas para afectados de TLP, un trastorno psíquico que brota en la pubertad.

CRUZ BLANCO | Madrid

Raúl (nombre supuesto) ha abandonado sus estudios de hostelería hace tres meses. Tiene 17 años y vive en Barcelona. 'Fue hiperactivo, nervioso y distraído en la escuela, aunque con un sentido del respeto y de la disciplina', cuenta su madre. A los 14 años, algo dio un vuelco en su interior y se tornó impetuoso. Más adelante, se acercó al cannabis, del que acabó abusando. Su profesor recomendó a los padres ponerle límites y recurrir al castigo.

Ellos siguieron el consejo: 'Hoy no vas al cine'; 'esta tarde no sales'; 'si sigues así te quedas en casa el fin de semana'... '¡Me estoy quedando sin amigos!', protestaba Raúl. La táctica no dio resultado. Los impulsos agresivos del chaval fueron a más. Los padres le llevaron a un psiquiatra. Diagnóstico: depresión. Dejó los estudios y, hoy está más tranquilo. 'Le gusta la cocina, escribe mucho y se va pronto a la cama', dice la madre satisfecha, pero temerosa de que brote una nueva crisis.

Después de varias visitas infructuosas a médicos y psiquiatras, Raúl, por fin, fue diagnosticado convenientemente: Trastorno Límite de Personalidad (TLP); una dolencia difícil de identificar que generalmente estalla en la adolescencia y que en España no ha empezado a investigarse hasta hace pocos años (unos especialistas hablan de 12 y otros de cinco; y, entre los psicoanalistas, desde los años sesenta), y de forma aislada y diseminada. Se trata de un mal fronterizo entre la neurosis y la esquizofrenia que afecta tanto a chicos como a chicas.

Sensación de vacío

Este trastorno y sus crisis impulsivas pueden ser de mayor o menor intensidad. Sus síntomas están definidos en el Manual de Diagnósticos (DSM) de la Asociación de Psiquiatría Americana (APA). Un perfil general muestra cómo los afectados no tienen conciencia de su estado, y se sienten rechazados. Necesitan especial cariño, y les cuesta hacerse adultos. No toleran la frustración, pero son presa fácil de ésta porque tienden a idealizar al otro y pasan del amor extremo al odio no menos desorbitado cuando se sienten decepcionados.

Se abandonan y sufren intensamente, movidos por una sensación insoportable de vacío que les conduce a la apatía, la indiferencia y el aislamiento. Se sumen en una soledad invasora. Su estado de ansiedad constante y su sentimiento de frustración recurrente, les llevan a conductas agresivas con la familia; aunque el castigo final se lo aplican a sí mismos, actitud llevada al extremo en algunos casos (minoritarios) con intentos de suicidio.

Cuando se agotan de ese mundo interno de dolor recurren al alcohol, otras drogas, la promiscuidad sexual o la anorexia y la bulimia, como forma de protesta. También se lanzan a la escapada sin rumbo fijo y desaparecen durante horas, incluso días. A veces no vuelven porque no saben dónde se encuentran ni recuerdan dónde está su hogar. Toda una batería de síntomas que podrían identificarse recurriendo a la frivolidad, como propios de los locos años jóvenes, si no fuera porque viven en sufrimiento permanente y dominados por el temor a recaer en una crisis aguda.

'Suelen tener un buen nivel intelectual, y alcanzan altos grados de educación. Muchos son universitarios', dice Carlos Paz, psiquiatra y analista didáctico de la Asociación Psicoanalista de Madrid. Paz cita como ejemplo a la protagonista de la película La Pianista, 'con un rendimiento excelente como profesora de música y, sin embargo, con una conducta patológica'. Los padres no saben cómo actuar, sobre todo si desconocen el diagnóstico. Los métodos educativos no funcionan: olvidan con facilidad los aprendizajes sobre el control de su impulsividad. Con la edad se apaciguan (a partir de los 35 años) y se adaptan a la realidad, pero el sufrimiento interno perdura si no han sido tratados.

Su conducta resulta desconcertante y difícil de manejar, hasta el extremo de que Sofía (nombre supuesto) acaba de denunciar y dejar a su hijo en la unidad de Policía del Menor de Madrid. De nuevo, él la ha amenazado con un cuchillo. El chaval ha pasado por siete psiquiatras, diagnosticado de anorexia. Otros son ingresados en los servicios de psiquiatría hospitalarios, 'auténticos manicomios que son la antesala del infierno', denuncia el padre de Manuel. Son casos extremos, pero significativos, como el que ocurrió en Madrid en febrero pasado cuando unos padres renunciaron a la tutela del hijo, de 14 años, para forzar a las instituciones a hacerse cargo de él. El chaval ingresó en la residencia de menores de Tielmes de la que huyó al mes y medio, estuvo en paradero desconocido trece días y, finalmente, volvió a ser ingresado.

La convivencia con los afectados se convierte en una lucha permanente de poder donde los límites que se marcan hoy no sirven para mañana y reinan las culpabilidades. 'Un infierno. Estamos perdidos', comenta Carmen Ríos, presidenta de la Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación del Trastorno Límite de Personalidad (AMAI-TLP), de reciente creación, como ACAI-TLP, de Barcelona, y El Puente, de Valladolid, de unos 150 asociados cada una (http://usuarios.discapnet.es). Informan y asesoran a los padres, y reclaman asistencia hospitalaria pública.

Esta enfermedad precisa de métodos de investigación y diagnóstico específicos para los que los expertos recomiendan ingreso hospitalario de dos meses, con posterior seguimiento externo. El tratamiento combina fármacos (antidepresivos y ansiolíticos) con terapia individual, de grupo y familiar. Sin embargo, sólo dos hospitales españoles tienen programas, ambos insertados en sus unidades de salud mental: El Hospital Provincial de Zaragoza que ofrece seis camas, y el centro concertado San Juan de Dios de Málaga, con cuatro camas y cuatro plazas para asistencia ambulatoria. Ambos datan de principios de 2001.

Terapia cognitiva

No todos estos pacientes precisan hospitalización, muy pocos acaban en intento de suicidio y sólo una minoría recurre a las agresiones físicas con los familiares. Pero en lo que sí coinciden es en la necesidad de un tratamiento específico que libere al grupo familiar de un día a día tormentoso. 'Una terapia cognitiva', dice Soledad Santiago, directora de la unidad del San Juan de Dios de Málaga, 'que les hace conscientes de su baja tolerancia a la frustración y les ayuda a controlarse y a actuar de forma distinta'.

En la mayoría de los casos intervienen factores biológicos -'el 70% presenta focos de irritabilidad cerebral', señala Vicente Rubio Latorre, psiquiatra, director del programa de Zaragoza-, pero también psicosociales: 'Estos jóvenes tienen características derivadas de la comunicación ambivalente, confusa, donde hay demasiada permisividad pero se reprime sin coherencia; donde hay indolencia y no se les educa en la frustración y en los límites, lo que explica su gran dificultad para tomar decisiones', afirma Rubio.

Inocencia Interrumpida

La Nueva España. Diario Independiente de Asturias

ASTURIAS, 18/05/2002
GIJON
Inocencia interrumpida (A la Red de Salud Mental del Principado )

No es nuevo leer que la salud mental de nuestra región funciona mal, aunque después de la última reforma nos quieran hacer ver que todo funciona de maravilla. Estamos hartos de leerlo en la prensa. Lo vemos en Televisión. A veces nos toca de soslayo... Pero cuando estamos viviendo con un enfermo, lo sentimos como un muro infranqueable de difícil acceso. A veces preferiría que mi hija fuera una paciente psicótica o esquizofrénica. Ellos tienen ayuda y acceso a los recursos. No. No soy paciente mental. Soy madre de una paciente con un trastorno de la personalidad.

El trastorno límite de la personalidad tiene definidos sus síntomas en el Manual de Diagnósticos (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría como un trastorno entre la neurosis y la esquizofrenia. Lo padecen aproximadamente el 2% de nuestros adolescentes. Se cree que existen factores genéticos y medioambientales que predisponen a este terrible trastorno, pero en realidad no se sabe su causa. La vida de estos niños y de sus familias es un auténtico infierno. Pues bien, aun dada la prevalencia de la enfermedad, no tienen opción de tratamiento en nuestros centros de salud mental.

Mi hija actualmente tiene 18 años. Lo padece desde los 11. No voy a contar sus problemas porque prefiero salvaguardar su intimidad, pero sí puedo decir que nuestra familia está destrozada, que el sufrimiento que la niña tiene es inmensurable. Que cambió de centro escolar para acudir a un instituto donde al parecer se cuenta con un buen orientador escolar (psicólogo) y que en cada centro han sido conocedores de su problema. Pero que ha sido todo un fracaso. Mi hija ha sido catalogada y arrinconada, con lo que su fracaso escolar ha influido en su deterioro general. Y cuando llegó a los 18 años y por fin logramos una profesional con la que conectó, estaba tan desestructurada, que dudo de su total recuperación.

Existe un total pasotismo de los educadores. Sencillamente es más cómodo arrinconarlos (son niños difíciles, dan mucha guerra, saltan las normas), que interesarse por el problema, y por sus aulas pasará un tanto por ciento elevado de niños con este terrible trastorno... ¿Y nuestros servicios de salud mental? Mi hija fue derivada con una consulta urgente de su médico de cabecera por ideas autolíticas al centro de salud mental de su área y no le dieron la opción de pasar al especialista. Simplemente el filtro del psicólogo les pareció suficiente. Mi hija tiene problemas mentales, pero es muy inteligente y, claro está, no colaboró con la terapia. Una carga pesará sobre la conciencia del Centro de Salud Mental de El Coto. Se hubiera podido aliviar el sufrimiento de mi hija si hubiera pasado a psiquiatría. ¿Se han parado a pensar lo que se hubiera podido hacer y no se hizo con pacientes como mi hija? ¿O es que conviene que la terapia psicoanalítica funcione...? Porque también de psicoanálisis tengo mucho que decir. Consultas clandestinas, ausencia de facturas, etc. Eso sí, mucho acento argentino... Y cuando la terapia no funciona, ¿por qué no son capaces de asumirlo y notificarlo a los familiares? Simplemente se va pasando y pasando el tiempo, se consumen los recursos económicos y emocionales de las familias y se aumenta la desesperación de los enfermos.

Oficialmente nos queda la última opción de cambiar de terapeuta una vez al año. Qué maravilla, así pasan y pasan los años... sin solución.

Mi hija necesita ingreso en un centro especializado. Pero no hay ningún centro oficial que ingrese y trate a este tipo de pacientes. Son pacientes incómodos. ¿Cómo vamos a tratar a otros pacientes psicóticos o esquizofrénicos? No tendríamos tiempo ni recursos, dicen los psiquiatras. Contamos con 10 camas (Zaragoza y Málaga) y cuestan 500.000 pesetas mensuales. No se hace cargo la Seguridad Social. Pero claro, llevo 8 años pagando medicina privada... ¿qué importa? Actualmente estoy en contacto con la asociación El Puente, con sede en Valladolid. En nuestra región no existe ninguna. Ellos, por lo menos, me aportan el sosiego personal que no me ha aportado ningún profesional. Ellos saben lo que sentimos los pacientes y sus familiares. Ellos están ahí. Siempre. Asesoran, cuentan con profesionales dedicados a esta enfermedad. Ellos hablan mi mismo idioma.

Quiero agradecer públicamente la profesionalidad de la doctora Yolanda Ramos, la única de la medicina oficial que se tomó interés por mi hija y que le diagnosticó. Pero mi hija creció y ya no corresponde a la psiquiatría infantil. Gracias Yolanda.

Les aconsejo que vean la película «Inocencia interrumpida». Trata de pacientes con este tipo de trastornos. Por eso éste articulo se titula así. Porque a mi hija se le rompió la inocencia, la niñez y la juventud. Y, por lo que parece, se le va a romper la vida entera. Y con ella la de sus familiares más íntimos.

Espero, por último, que la sociedad y los que velan por la salud mental de los ciudadanos repasen nuestra Constitución y tomen conciencia de esta problemática. Por los que lo estamos padeciendo en la actualidad y por aquellos que llegarán a padecerlo en un futuro.

Isabel Reyes Elena

La dura batalla de hacer frente al TLP

DIARIO MEDICO
14 de junio de 2002  
L.G. Goizueta

El enfermo que padece un Trastorno Límite de Personalidad (TLP) necesita una atención continuada que combine el tratamiento farmacológico con la psicoterapia. El lugar idóneo es una unidad específica de tratamiento del TLP, donde el personal sanitario se dedique en exclusiva a estos enfermos y a sus familias. Sin embargo, y a pesar de que en España hay un 2 por ciento de personas afectadas, sólo existe una unidad así en el sistema público de salud.

El Trastorno Límite de Personalidad (TLP) afecta a un 2 por ciento de la población española. Vicente Rubio, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Provincial de Zaragoza y responsable de la Unidad de Investigación y Tratamiento del TLP que hay en ese centro, ha explicado que esta unidad, la primera que se creó en España para la investigación y el abordaje de la patología, nació al darse cuenta de que "el tratamiento que necesitaban las personas con un TLP era diferente al que se les daba en la unidad de agudos de los servicios de psiquiatría de los hospitales".

Rubio, que también preside la Sociedad Española para el Estudio de los Trastornos de Personalidad, ha señalado que el tratamiento de los afectados tiene que incluir estancias más largas en los centros, así como un abordaje que combine el tratamiento farmacológico con la psicoterapia.

La estructura vigente y el funcionamiento actual del sistema de salud deja "desprotegidos a estos enfermos", ha puntualizado Carmen Ríos, presidenta de la Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación del TLP (AMAI-TLP).

Sin lugar fijo

Por un lado, son pacientes complejos que necesitan una atención continuada. Si el hospital carece de una unidad es muy difícil que el personal sanitario se dedique en exclusiva a ellos y a sus familias. Rubio ha puntualizado que "muchas veces en el sistema público, por el tiempo de dedicación que se presta al paciente, el médico sólo ve lo que aparentemente le cuenta el enfermo: depresión, psicosis... etc. De hecho, van cambiando su diagnóstico a lo largo de los años, cuando lo que ahí subyace es una personalidad límite o de inestabilidad emocional que de vez en cuando va tomando el aspecto de otras patologías".

Por otro lado, en las unidades psiquiátricas no olvidan que es peligroso que las personas con TLP convivan con el resto de pacientes de una unidad de agudos, "ya que son enfermos muy receptivos a cualquier otra sintomatología y a veces se complican".

Vicente Rubio reconoce que el tratamiento del TLP tiene que empezar en el médico de primaria. Sin embargo, si entre los propios psiquiatras existe "bastante desconocimiento sobre este trastorno" -según han afirmado Rubio y Ríos-, el que existe entre los médicos de familia parece ser obvio. Para el experto, "muchos de estos problemas empiezan en la infancia tardía o en la adolescencia. Son simples trastornos de conducta -debido sobre todo a la permisividad en el medio familia- que se convierten en trastornos de personalidad (TP) al no cogerlos a tiempo. Pero es importante destacar que inicialmente no son TP, porque lógicamente a los 12 o 14 años difícilmente se puede hablar de un trastorno si la personalidad no se ha terminado de estructurar".

La presidenta de la asociación, en su intento por buscar respuesta y ayuda a los afectados por TLP, ha conversado con diversos expertos, que le han confirmado que esta patología ha existido siempre, aunque, "en una sociedad muy estructurada y bastante rígida no se notaba tanto".

Según Ríos, "la sociedad desestructurada en la que vivimos les está perjudicando mucho. Ahora los jóvenes tienen un amplio abanico de ofertas y no saben a cuál recurrir: drogas, alcohol, la calle... Hay una gran promiscuidad, no en un contexto sexual sino en el contexto de la personalidad; los chicos no se encuentran a sí mismos y van buscando afectos en lo que sea. Está claro que lo que ha provocado que hoy la enfermedad sea más virulenta y llame más la atención socialmente es la falta de estructura social, algo contra lo que desgraciadamente no podemos hacer nada".

La escasez de recursos

Aunque las cifras contrastadas hablan de un 2 por ciento de afectados por TLP, Carmen Ríos, presidenta de la Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación del TLP (Amaitlp), se muestra reticente con las cifras: "La afluencia de personas que se ponen en contacto con la asociación así como las que piden información me hace pensar que la cifra se eleva hasta un 8 por ciento". Sea cual sea la cifra exacta, tan sólo hay 6 camas públicas para atenderlos. Esta carencia asistencial se debe a "la poca concienciación que existe sobre el TLP y a que la atención de esos enfermos es compleja", según ha señalado el psiquiatra Vicente Rubio.

El Hospital San Juan de Dios de Málaga también cuenta con una unidad específica para el tratamiento del TLP. El centro dispone de cuatro camas y cuatro plazas para asistencia ambulatoria y, aunque para los usuarios del Sistema Andaluz de Salud existe un convenio, para el resto de las personas funciona como un centro privado.

Carmen Ríos, critica que sólo hayan sido dos centros los que "se han tomado la molestia de crear una unidad para los afectados por este trastorno".

En su opinión, el sistema público de salud les concede "una única cita al mes con un psiquiatra, algo que me parece totalmente insuficiente, sea cual sea el trastorno mental que se padezca". Si sufren una crisis son ingresados en el servicio de psiquiatría de un hospital, donde reciben tratamiento farmacológico hasta que remite la crisis: "En tres días les dan el alta y lo que justamente necesitan es un ingreso largo. Es muy lamentable que unos porque no son conscientes de su enfermedad y otros porque no tienen donde ingresar... ninguno reciba la ayuda oportuna".

Tanto Rubio como Ríos coinciden en destacar la importancia de que la familia de los afectados por TLP esté respaldada y apoyada. En este sentido, desde la Amaitlp se imparten cursos de psicoeducación para los padres, no sólo como terapia para que se desahoguen sino para enseñarles las pautas de comportamiento de sus hijos. "Es una medida muy buena para que aprendan a convivir con ellos, pero en ningún caso es una medida curativa para el afectado", ha expresado la presidenta de Amaitlp.

Entrevista con el Dr. D. Vicente Rubio Larrosa

Nos complacemos en presentar la magnífica entrevista que nuestros compañeros de ACAI-TLP han publicado en su revista "SIN LIMITE"  Número 8. 

Entrevista al Dr. Vicente Rubio Larrosa Psiquiatra, Presidente de la Sociedad Española para el estudio de los Trastornos de la Personalidad (Filial de la ISSPD) y Director de la Unidad para TLP del Hospital Provincial de Zaragoza. Por (Mónica Lavilla. Psicóloga de ACAI TLP

1) Cuéntenos un poco la historia de la sociedad Española para los trastornos de la personalidad (SEETP) que Ud. preside. Cómo y cuando nace esta iniciativa ?

La SEETP nace oficiosamente en 1998 a raíz de celebrarse en Zaragoza unas jornadas sobre trastornos de la personalidad allí se decidió fundar una sociedad multidisciplinar para el estudio de los trastornos de la personalidad a semejanza de la ISSPD de ámbito Internacional, sus estatutos fueron reconocidos en el año 2000.

2) Existen líneas de investigación abiertas dentro de la SEETP para otros trastornos de la personalidad además del trastorno límite?

Las líneas de investigación existentes en la actualidad son fundamentalmente para el Trastorno Límite de la Personalidad, pero hay varios frentes abiertos: la línea de factores biológicos la lleva el doctor Carrasco en Madrid; a nivel farmacológico se trabaja en el hospital de San Pablo en Barcelona y nosotros en Zaragoza; la comorbidad de TLP y conducta alimentaria la está estudiando la Dra. Marsa en Madrid; referente al ámbito conductual está trabajando en el hospital de Igualada el Dr. De Flores; Drogas y TP el doctor Dr. Gabriel Rubio en Madrid el Dr. González Torres en Bilbao trabaja en psicoterapia grupal y dinámica; la psicóloga Soledad Santiago en el hospital San Juan de Dios de Málaga ha abierto una línea psicoterapéutica con la Terapia Icónica; por lo que respecta al estudio de los aspectos socio culturales y diagnósticos los doctores Pérez Urdániz y Rosa Molina en la prisión de Zuera (Zaragoza); el Dr. Arroyo con antisociales y nosotros en el hospital provincial de Zaragoza estamos profundizando en el estudio de las relaciones y comunicación dentro del sistema familiar del TLP.

3) Que línea de investigación considera Ud. más prioritaria en concreto para el TLP? Qué aspectos conviene investigar? Nos puede adelantar alguna novedad ...

Realmente todas, pero las que más futuro y más prometedoras pueden ser son la biológica, la farmacológica y el análisis de los sistemas familiares. 

4) La mayor parte de los casos que estamos viendo en la asociación son de Patología Dual. Algunos padres nos preguntan acerca de los mecanismos fisiológicos que en el TLP podrían favorecer las adiciones. Cree usted que los TLP tienen mayor facilidad o son más vulnerables que otras personas a desarrollar adiciones? Se conocen las posibles causas fisiológicas de esta vulnerabilidad? 

Hay mecanismos fisiológicos complejos que justifican la adicción en el TLP por medio de reacciones bioquímicas que justifican su impulsividad, otras veces la adición se produce por un consumo "terapéutico" ya que se encuentran mejor cuando han consumido. 

5) Háblenos de la Unidad de Trastorno Límite del Hospital de Zaragoza. Ustedes han desarrollado un protocolo para la admisión de casos, así como un tratamiento específico. 

La Unidad de Zaragoza en estos momentos está en fase de ubicación en una instalación nueva e independiente que tendrá 10 camas (en la actualidad está en la Unidad de Agudos del Servicio de Psiquiatría) y podrá abrirse a pacientes de otras comunidades. El tratamiento consiste en una estancia de aproximadamente dos meses donde se proporciona tratamiento farmacológico que el paciente desconoce ya que se le camufla. Tienen que renunciar a su alta voluntaria y se trabaja con ellos mediante una primera fase de introspección incidiendo en sus estados depresivos y una segunda de asimilación de la enfermedad. Simultáneamente se trabaja con el núcleo familiar o de convivencia del paciente. 

6) Cuales son las mayores dificultades con que se encuentran en la Unidad a la hora de tratar y abordar este trastorno?

La mayor dificultad es que el paciente se adapte en la primera fase ya que está con una sintomatología depresiva, se siente "abandonado" y lo pasa mal. La otra dificultad y quiza la mayor es modificar las pautas de la familia. 

7) En qué consiste la mejoría, cuando la hay? Qué criterios se adoptan para valorar la efectividad del tratamiento?

Que el paciente se encuentre mejor consigo mismo, más adaptado a su medio,. Los criterios son escalas de adaptación social, de impulsividad y el seguimiento posterior. 

8) Cree usted que surgirán a corto plazo mas unidades específicas para el TLP en el ámbito hospitalario público?

Es imprescindible que se creen ya que muchos de estos pacientes no pueden tratarse desde un sistema normalizado por su complejidad y porque el abordaje es obligatoriamente multidisciplinar. 

9) Hablando de otra cosa, dentro de pocos meses, en Junio, tendrá lugar en Bilbao el IV Congreso Nacional sobre Trastornos de la Personalidad organizado por por la Sociedad Española para el estudio de los Trastornos de Personalidad (SEETP). Adelántenos un poco del programa ... Porqué vale la pena que los profesionales asistan?

Vale la pena ya que es el único foro científico donde se debate periódica y monográficamente los trastornos de la personalidad, donde se juntan prácticamente la totalidad de los especialistas españoles del tema, donde se exponen los últimos avances y experiencias y además siempre están invitados destacados especialistas internacionales, este año poder escuchar a dos figuras mundiales como Kernberg y Cloniger es un auténtico lujo. 

10) Algunas familias nos han manifestado su interés por el Congreso. Está prevista alguna mesa/conferencia para familiares y no profesionales o bién se prevée que puedan asistir como púbico al Congreso si lo desean?.

El Congreso es muy técnico y va orientado hacia los profesionales. Pese a que en este congreso no hay ninguna actividad para familiares, está previsto que para el próximo V Congreso Nacional y el VI Europeo, que se celebrará en Zaragoza del 17 al 19 de Junio de 2004, se celebren foros específicos para asociaciones el estado Español y de toda a comunidad Europea, ya que el movimiento familiar estará más consolidado, más maduro y más extendido de lo que está en la actualidad.               

Adolescentes: La edad del todo o nada

La adolescencia es una etapa de transición y una de las más difíciles de la vida. Al desencanto y la desazón que produce un mundo cada vez más competitivo y represivo se suman la falta de respuestas a unos problemas que los adultos se niegan a ver y a afrontar

LA VANGUARDIA - 03.50 horas - 28/07/2002

Texto Bru Rovira

Abril. Erfurt. Alemania. Un chico de 19 años entra en el instituto del que había sido expulsado, mata a 14 profesores, dos estudiantes y se suicida. Pocas semanas después, otro alumno del mismo instituto se suicida a su vez, sin que se haya facilitado más información.

Mayo. Luke Helder, norteamericano de 21 años, es detenido por la policía acusado de hacer explotar 16 bombas. Los explosivos fueron colocados en distintos estados, siguiendo el dibujo de una sonrisa en el mapa de Estados Unidos. El día en que inició su campaña explosiva había escrito en el diario estudiantil de la Universidad de Wisconsin: "La muerte no existe, es un cuento de hadas".

Mayo. Barcelona. Un joven de 19 años fallece por una sobredosis después de consumir drogas de diseño durante un espectáculo de música tecno en el Palau Sant Jordi. El éxtasis es en España la causa del 5% de las urgencias hospitalarias del fin de semana, según datos facilitados por el Gobierno.

Junio. París. En una pared del Centro Interhospitalario de Acogida Permanente para Adolescentes (Ciapa) leo en una pintada, junto a la huella carnosa de un beso de carmín: "Te amaba. Me has hecho sufrir. ¡Deseo que revientes!".

-Ya lo ve, los adolescentes sufren ¡y su dolor puede ser extremo! -dice el doctor Patrick Eche, responsable médico del Ciapa.

Hace unas semanas, un grupo de especialistas convocados por el hospital de Sant Joan de Déu y la Unitat Mèdic-Educativa de la Insti-tució Balmes se reunieron en Barcelona para tratar precisamente sobre los trastornos límite de la personalidad en la adolescencia. Patrick Eche fue uno de los ponentes, y el centro de atención a los adolescentes que él dirige en París podría servir como modelo para una experiencia que se está estudiando iniciar en Cataluña.

"Actualmente -explica el doctor Eche-, la sociedad tiene la tendencia de tratar a los adolescentes o bien como si fueran todavía unos niños o bien como los adultos que todavía no son. La atención de los adolescentes debe partir del reconocimiento de que nos encontramos ante una franja de la vida que tiene unos problemas propios y diferenciados. Y deberíamos saber que estos problemas pueden ser de alto voltaje, de un enorme riesgo."

Eche completa su reflexión con datos: "Sin nos fijamos en los indicadores de salud en los adolescentes en Francia, los resultados resultan chocantes: un 25% ha pensado alguna vez en suicidarse, ¡un 25%! Y un 59% de los que han llevado a cabo algún intento de suicidio no han hablado nunca de ello con un adulto, un 1,5% declara haber arriesgado su vida como desafío o por placer... Esta situación no debe ser muy distinta a lo que ocurre en España y, sin embargo, los adultos pretenden ignorar esta etapa de la vida y su especificidad. Lo que intentamos es ofrecer a los adolescentes un tratamiento propio y situarlo dentro del terreno de la salud general".

El Ciapa se aloja en el distrito 18 de París, una zona de gran población emigrante. Las puertas del centro suelen estar abiertas las 24 horas del día para aquellos adolescentes, padres o tutores que deseen entrar. En uno de los pisos se ha habilitado una decena de habitaciones individuales para los que deben ser ingresados. En otro piso están los talleres, el comedor, mientras que la planta baja ha sido concebida como un lugar de encuentro, una prolongación de la calle enfatizada por una arquitectura que ha utilizado para el pasillo que cruza la planta baja los mismos materiales con los que han sido construidas las aceras del barrio.

Una respuesta global

"El aspecto más interesante del modelo Ciapa -explica el psicoanalista Francesc Vilà, uno de los promotores de un proyecto similar en Cataluña- es el trabajo en red, su colaboración con las escuelas, los hospitales, la familia, la justicia y la idea de que los problemas de la adolescencia necesitan una respuesta global. A menudo tendemos a excluir la locura de la sociedad, como si fuera algo feo, que molesta, pero la locura es humana, no es tan extraña como pueda pensarse, forma parte de nosotros mismos. Sin la locura la sociedad sería inhumana."

Vilà recrimina a la sociedad, a la cultura occidental esta incomprensible y sistemática forma de dar la espalda a los problemas de origen psíquico: "Cuando criminalizamos, escondemos o ignoramos a la gente que tiene problemas, el problema lo tenemos nosotros mismos, porque nos deshumanizamos. Con los adolescentes, esta tendencia a no querer ver, a no querer saber cuando uno de ellos manifiesta algún problema, sea en contra de sí mismo o de agresividad hacia su entorno, es especialmente grave".

Para el psicoanalista, la solución pasa por un esfuerzo de entendimiento, por querer comprender los problemas de los jóvenes una vez que se han asumido como tales. "El adulto piensa que todo debe funcionar. Cuando algo no funciona le molesta, le produce horror, y se obsesiona con las prohibiciones, el control, la bronca, en lugar de pensar que deberíamos encontrarle un sentido", concluye.

La adolescencia siempre ha existido. Es inherente al crecimiento humano. Es el periodo en el que un ser humano pasa de la dependencia a la autonomía. Ya no eres dependiente, pero todavía no eres autónomo. "Hoy, sin embargo -se queja el doctor Eche-, estamos en una situación completamente extraña, en la que al adolescente sólo se le define como un mercado al que hay que conquistar, como una clase específica capaz de consumir unos productos creados para ella. En esta distorsión, el adulto es incluso capaz de imaginar y representar el mundo adolescente según su punto de vista y manipularlo completamente. Programas como 'Gran Hermano' son un buen ejemplo de ello: allí vemos la representación que nosotros tenemos de los jóvenes, el guión que les hemos preparado y que no es más que un dispositivo de manipulación completamente obsceno."

-¿Obsceno? ¿En qué sentido?

-Obsceno, porque desde nuestra posición de adultos les decimos: he aquí lo que es la adolescencia, mirad cómo otros adolescentes resuelven sus problemas, su identidad, el amor, cómo encuentran su lugar en el mundo, cómo proyectan su futuro... y salta a la vista que se trata de un juego de marionetas.

Para el doctor Eche, el momento de la adolescencia es una etapa de decepción. Durante la infancia, la figura de los padres representa el ideal. "Haz lo que te digo -sugieren los padres- y verás como te harás mayor y conseguirás lo que deseas." Pero cuando el niño se hace adolescente percibe la decepción. Todo lo que él imaginaba simplemente no existe. No es como esperaba. Y entonces vive una traición del mundo adulto. Se siente mal y rompe con el modelo. El drama ocurre cuando durante este proceso se ha roto completamente el diálogo y el adolescentes se siente perdido.

Falta de ideales

"Hoy nos encontramos -afirma Francesc Vilà- con algo todavía peor a la pérdida del ideal, como es la falta de ideales. Vivimos una sociedad que ha dejado de transmitir ideales. Al menos, cuando hay un ideal, lo puedes discutir, puedes enfrentarte, puedes estar en contra. Pero cuando los adultos dejan de transmitir ideales, entonces se impone el imperativo: debes hacer algo. Pero ¿qué haces? ¿Contra qué? ¿Hacia dónde? Este imperativo se convierte en un vacío todavía más duro."

"En una sociedad tradicional
-explica Eche- la respuesta a cómo uno se volvía adulto es sencilla: sigue el rito de iniciación que hemos preparado para ti y serás adulto. En Costa de Marfil, por ejemplo, se invita a los jóvenes a que dejen la familia durante un tiempo y se vayan a trabajar en otra población, para que vuelvan al cabo de un año convertidos en personas mayores. Nuestra sociedad, sin embargo, ha perdido los ritos de iniciación. Antes iban a hacer de soldado o entraban en el mundo del trabajo. Los ritos de iniciación no suelen ser placenteros, se sufre, uno se enfrenta consigo mismo y con la muerte, pero finalmente ha merecido la pena."

También hoy, explica el doctor Eche, la duración de la adolescencia no es comparable con el pasado. Muchos jóvenes tienen más de 20 años y todavía no han conseguido su autonomía. Sin embargo, la sociedad encasilla, estigmatiza, crea leyes más duras y se resiste a aceptar que nos encontramos con unos seres humanos que se están haciendo todavía.

-Ante los problemas que nos plantean los jóvenes -se queja Eche-, la sociedad prefiere defenderse con la técnica del chivo expiatorio, separándolos, encasillándolos: los violentos, los que toman drogas, los delincuentes, los árabes, los psicóticos...

-¿Qué es lo que ocurre cuando un adolescente entra en un colegio y mata a sus profesores?

-Debemos responder a esta pregunta con prudencia. Yo conozco poco este tipo de casos, pero es evidente que el joven agresor quiere expresar algo, y quizá su respuesta violenta se deba a su imposibilidad por un diálogo con la sociedad que le rodea. Posiblemente, con un tratamiento preventivo se podría evitar este vacío interior y la posterior masacre. Cuando veo a un muchacho norteamericano que dibuja una sonrisa con sus bombas colocadas a lo largo del país pienso en una visión paranoica, en un chico que percibe la sociedad como algo todopoderoso, con una inmensa boca que se ríe de todo, y su posición paranoica le impulsa a hacer volar esta sonrisa por los aires: ésta es la representación que él tiene de lo sociedad y está dispuesto a reventarlo todo.

Cómo ver el problema

-Pero, ¿cómo se detecta el dolor de los adolescentes?

-Los adolescentes -afirma Eche- no suelen irse a visitar. Hemos detectado que de cada dos tentativas de suicidio, una se había producido sin que el adolescente hubiera hablado nunca de ella. Esta falta de información real sobres sus problemas hace que los subestimemos. Entonces, ¿cómo encontrar al sujeto que está sufriendo si no se manifiesta y no pide ayuda? Debemos irlos a buscar. ¿Cómo? Sólo lo conseguiremos si construimos una telaraña social que implique a los padres, a los educadores, a la justicia, a los médicos. Hay que poner en relación a todas estas instituciones y, cuando se detecte un problema, construir una respuesta en la que todos puedan decir algo si es necesario.

-¿Qué ocurre en la práctica?

-Ocurre que finalmente llega un momento en que se produce una demanda. Pero siempre suele ser una urgencia. Ya no es el adolescente el que acude a pedir ayuda, sino los propios padres, los profesores, los jueces, los médicos del hospital cuando han atendido un intento de suicidio, una intoxicación por drogas. Entonces llegan y dicen: no podemos más con este chico o chica, no sabemos qué hacer. A veces existe una respuesta rápida, le damos cierta medicación y el comportamiento que nos angustia desaparece. O lo mandamos a clases de repaso, o le buscamos una familia de acogida, o lo encerramos. Sin embargo, existe otro camino, y es lo que tratamos de hacer en Ciapa: se trata de acoger a los adolescentes, crear un espacio con el que pueden contar las familias, ellos mismos, los maestros y los jueces.

-Otra forma de enfocar un problema cuando se escapa de las manos.

-Se trata, simplemente, de evitar las situaciones límite de acción-reacción, entablar un diálogo, conocer el problema, crear un espacio subjetivo, buscar una respuesta y mirar de acompañar al adolescente durante el proyecto que nos hemos propuesto. Evidentemente, se trata de un proyecto en el que implicamos a la familia, a las instituciones, a la escuela. Es, como le decía al principio, recuperar la idea de que los problemas que se generan en la adolescencia son problemas de salud general, en los que estamos, de una forma o de otro, implicados todos.

ASOCIACIONISMO Y SALUD MENTAL

Artículo aparecido en "Diario de Sevilla", fecha 25 de julio de 2002

Que la salud mental se ha llegado a convertir en la hermana pobre de nuestro sistema sanitario, es una constatación sobre la que cabe albergar pocas dudas, si nos atenemos a los datos ofrecidos por la OMS, según la cual nos encontramos muy por debajo de la media europea en personal de enfermería, número de camas y de psicólogos. Por lo que atañe al número de psiquiatras, los datos son igualmente desalentadores: en tanto en España contamos con 4 de estos profesionales por 10.000 habitantes, la media europea se eleva a 9. Abundando en esta relación, el Dr. Salvador Carulla, presidente de la asociación científica Psicost, va mucho más allá, y establece un parangón entre la situación de España e Italia en la que, una vez más, salimos bastante mal parados, pues en nuestro país un esquizofrénico tiene 9 veces menos posibilidades de acceder a una plaza en una residencia que un italiano, ninguna de recibir atención médica en su domicilio si se presenta una crisis ,y 1/3 menos de posibilidades de acceder a un trabajo. Por último, los costes anuales del tratamiento de la esquizofrenia son 10 veces inferiores que en Inglaterra, 5 veces que en Alemania, y 2 veces menores que en Italia. Números cantan, lo que conviene recordar para atemperar el desmelene triunfalista de nuestras autoridades sanitarias. Más opinables son las razones que puedan dar cuenta de este evidente retroceso o, al menos, estancamiento, en la Reforma Psiquiátrica, aunque también parece existir cierto consenso en algunas de ellas. Y así, se suele hablar de cambios importantes en el contexto político que irían en el sentido de una cierta deslegitimación de lo público; de falta de estrategia común entre las Comunidades Autónomas, creándose una sonrojante falta de equidad entre los distintos territorios autónomos y aún dentro de éstos; de la ausencia de liderazgo en el campo de la salud mental: y, en fin, de la falta de incentivos para los profesionales y trabajadores de esta rama sanitaria, con mucha frecuencia las primeras víctimas de un estado de cosas que les rebasa.
Si descendemos a nuestra comunidad, las cosas no son más halagüeñas, pues, según el Dr. Carlos Dueñas, nos encontramos con un sistema de prestaciones cada vez más deficiente, cuyo rasgo más sobresaliente lo constituye la sobresaturación de los equipos de salud mental y un limitado desarrollo de los dispositivos de rehabilitación y atención psicosocial, hasta tal punto de que se tiene la sospecha de que los recursos de personal procedentes de los antiguos hospitales psiquiátricos no han revertido en la nueva red de salud mental. De modo que en este sentido no ha de extrañar la noticia aparecida hace varios días en las páginas de este periódico, donde se daba cuenta de que la Junta de Andalucía recortaba en 3 millones de euros las subvenciones a entidades dedicadas a la ayuda y tratamiento de afectados por patologías mentales. Hecho que no pasaría de anécdota si no fuera porque en el campo de la salud mental estas asociaciones dedicadas a la atención de los enfermos y de sus familiares constituyen un elemento indispensable, no sólo por su capacidad de presión ante los poderes públicos, sino por los importantes servicios que aportan a la reinserción social y laboral de los afectados por alguna patología psiquiátrica. En suma, un dato que se compadece bastante mal con el carácter supuestamente progresista de la administración andaluza, también en este sentido más atenta a los equilibrios presupuestarios que a la mejora de la atención sanitaria.
¡Cuánto echamos de menos en este campo la política de confrontación con el poder central! Pese a todo ello, la mejora de la situación de nuestros enfermos mentales pasa por el fomento y desarrollo de este tipo de asociaciones, una forma tan legítima como cualquier otra de fortalecer nuestra sociedad civil, en la convicción de que no se nos va a regalar nada y en la certeza de que no hacemos más que demandar aquello a lo que tenemos derecho como contribuyentes. Desde esta perspectiva nació ASAENES (Asociación de Allegados de Enfermos Esquizofrénicos), cuya meritoria labor a lo largo de 15 años no necesita ponderarse, pues aparece evidente a través de sus muchas realizaciones. Y así nace –mucho más modestamente ,claro- AVANCE (Asociación de Defensa de los Trastornos de la Personalidad), una patología que afecta a entre el 10 y 15% de la población general y a entre el 50 y 60% de la población psiquiátrica, en el momento actual absolutamente desatendida desde las instancias públicas, conllevando enormes dosis de sufrimientos para los afectados y sus familiares que, desde este tipo de instituciones, pretenden demandar de los poderes públicos la creación de unidades específicas para su tratamiento.
 

JOSÉ RAYA TÉLLEZ
Presidente de la Asociación en Defensa de la Atención a los Trastornos de la Personalidad “Avance”. Artículo aparecido en "Diario de Sevilla", fecha 25 de julio de 2002

Violencia en Centros de Menores

El Mundo Lunes 4 de Marzo del 2002.

SERVICIOS SOCIALES. Una educadora pide la baja tras recibir una paliza de un joven de un centro de menores

CARMEN SERNA


MADRID. Una educadora del centro de menores de la Comunidad de Madrid Renasco tuvo que solicitar la baja después de ser agredida el pasado martes por un interno. La educadora recibió una bofetada, según fuentes de la Consejería de Asuntos Sociales, y una fuerte paliza, según fuentes internas del centro, cuando intentó controlar al menor en un momento de crisis. El joven, que al parecer sufre trastornos psicológicos, tuvo que ser ingresado en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón después de que agrediera a su cuidadora. Fuentes próximas a la educadora explicaron que este menor «sufre trastornos psíquicos constantes pero que aún no se ha conseguido que un juez ordene su internamiento en un centro especializado para este tipo de patologías».
Uno de los problemas a los que se enfrentan los educadores de estos centros a la hora de tratar con los menores es el vacío normativo fruto de la falta de desarrollo de la nueva Ley del Menor.

La consejera de Asuntos Sociales, Pilar Martínez, explicó que «el desarrollo del reglamento de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor se aprobará en breve y seguro que servirá para clarificar cómo actuar en estas situaciones».

Nueva normativa

En cualquier caso, Martínez no quiso cuestionar en ningún momento la nueva normativa y defendió el modelo «educativo y no carcelario» que establece esta ley como el más adecuado para tratar a los menores.

Aún así, la Comunidad de Madrid reconoce que algunos jóvenes internados necesitan una atención especializada de otro tipo, por lo que creará un centro de atención a menores con problemas de salud mental que se ubicará en la capital.

Este nuevo modelo pretende dar una respuesta a la situación que presentan algunos jóvenes, además de problemas con la justicia o con su familia, algún tipo de patología psicológica.

El centro, de titularidad pública, estará gestionado por la fundación Madrid Nuevo Futuro y se incluye dentro del Proyecto Sirio de la Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.Las instalaciones, que tendrán una capacidad para acoger a 10 jóvenes con este tipo de problemas, se inaugurarán a lo largo de este año, según prevé la consejería.

Por su parte, el defensor del Menor, Pedro Núñez Morgades, explicó que «es necesario que la Comunidad cree este tipo de centros especiales para tratar a jóvenes con problemas de conducta y a adolescentes con problemas de personalidad».

«Hay que diferenciar entre los trastornos que sufren estos menores de los enfermos mentales, que son más dóciles y tratables con fármacos. Los trastornos de conducta, que padecen algunos menores con fuertes problemas, son más corregibles pero hay que atajarlos a tiempo y es necesario tratarlos en los episodios más incisivos», añadió Nuñez Morgades.

El Defensor del Menor insistió en que no existen actualmente este tipo de centros en la Comunidad de Madrid y que es muy importante tener un lugar específico donde poder tratar a estos menores.«No se puede tener a estos menores con estas especificidades en centros de acogida pues no reciben la atención adecuada y además pueden crear problemas al resto de niños que allí se encuentran», aseguró Nuñez Morgades.

La Consejería de Asuntos Sociales tiene, además de esta nueva iniciativa, algunos conciertos con hospitales de la región para cubrir las necesidades sanitarias de estos menores con problemas.