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Características generales Trastorno límite de Personalidad. Inestabilidad en el estado de ánimo, la identidad, la autoimagen y la conducta interpersonal. Algunos los denominan "niños grandes" que no quieren crecer. En general este tipo de pacientes responde a los siguientes esquemas cognitivos:
En muchos casos estos enfermos han tenido muchos problemas en su niñez. Hiperactividad, agresividad, etc. Su educación y relación social y familiar ha sido muy problemática. No han podido recibir un diagnóstico claro, hasta que coincidiendo con un cambio hormonal el síndrome TLP se ha manifestado en toda su magnitud. En muchos casos hay antecedentes familiares por parte de alguno o ambos padres, con problemas mentales, drogas o alcoholismo. Ante situaciones extremas a veces buscan el suicidio. El 10% de los que lo intentan, lo consiguen. |
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Todo
ello origina un gran desconcierto al comprobar que los métodos educativos
normales no funcionan. Nuestros esfuerzos por explicarles su situación o
la realidad en que viven, parece no ser escuchado. |
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(Información proporcionada por ACAI-TPL) |
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Definición Un trastorno de personalidad en general se caracteriza por ser un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. Tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta. Es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar y perjuicios para el sujeto Dentro del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido internacionalmente como DSM-IV, está recogido y categorizado el TLP con el código ( 301.83 ), en el eje II. Este manual describe nueve criterios básicos para su diagnóstico, de los cuales se han de cumplir al menos cinco para que pueda emitirse el diagnóstico. Prevalencia Se estima que la prevalencia del trastorno límite de la personalidad es de alrededor del 2% de la población general, aproximadamente del 10% entre los sujetos vistos en los centros ambulatorios de salud mental y en torno al 20% entre los pacientes psiquiátricos ingresados. Curso Hay una considerable variedad en el curso de los trastornos límite de personalidad. El patrón más habitual es una inestabilidad crónica en el principio de la edad adulta, con episodios de grave descontrol afectivo e impulsivo y altos niveles de utilización de de los recursos de salud mental y general. El deterioro causado por el trastorno y el riesgo de suicidio son mayores en los primeros años de la edad adulta y van desapareciendo gradualmente con la edad. Durante la cuarta y quinta décadas de la vida, la mayoría de los sujetos con este trastorno logran una mayor estabilidad en sus relaciones y su actividad profesional. Criterios para el diagnóstico del Trastorno límite de personalidad según el DSM-IV. Un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la efectividad, y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes criterios la explicación de los mismos está sacada del propio DSM-IV.
Esfuerzos
frenéticos para evitar un abandono real o imaginado. Nota.
No incluir los comportamientos suicidas o de automutilación que se
recogen en el Criterio 5.
La percepción de una inminente separación o rechazo, o la pérdida de la
estructura externa, pueden ocasionar cambios profundos en la autoimagen,
afectividad, cognición y comportamiento. Estos sujetos son muy sensibles
a las circunstancias ambientales. Experimentan intensos temores a ser
abandonados y una ira inapropiada incluso ante una separación que en
realidad es por tiempo limitado o cuando se producen cambios inevitables
en los planes (p. ej., reacción de desesperación brusca cuando el
clínico les anuncia el final de su tiempo de visita, angustia o
enfurecimiento cuando alguien importante para ellos se retrasa aunque
solo sea unos minutos o cuando tiene que cancelar su cita). Pueden creer
que este <<abandono>> implica el ser <<malos>>. Estos temores a ser
abandonados están relacionados con la intolerancia a estar solos y a la
necesidad de estar acompañados de otras personas. Sus frenéticos
esfuerzos para evitar el abandono pueden incluir actos impulsivos como
los comportamientos de automutilación o suicidas, que se describen
separadamente en el Criterio 5. Alteración
de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y
persistentemente inestable.
Se presentan cambios bruscos y dramáticos de la autoimagen,
caracterizados por cambios de objetivos, valores y aspiraciones
profesionales. Pueden producirse cambios bruscos de las opiniones y los
planes sobre el futuro de los estudios, la identidad sexual, la escala
de valores y el tipo de amistades. Estos sujetos pueden cambiar
bruscamente desde el papel de suplicar la necesidad de ayuda hasta el de
vengador justiciero de una afrenta ya pasada. Si bien lo habitual es que
su autoimagen esté basada en ser perverso o desgraciado, a veces los
individuos con este trastorno tienen también el sentimiento de que no
existen en absoluto. Estas experiencias suelen ocurrir en situaciones en
las que el sujeto percibe una falta de relaciones significativas, de
ayuda y de apoyo. Estos sujetos pueden presentar un mal rendimiento
laboral o escolar.
Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de
ánimo (p. ej., episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad,
que suelen durar unas horas y rara vez unos días).
El estado de ánimo básico de tipo disfórico de los sujetos con un
trastorno límite de la personalidad suele ser interrumpido por períodos
de ira, angustia o desesperación y son raras las ocasiones en las que un
estado de bienestar o satisfacción llega a tomar el relevo. Estos
episodios pueden reflejar la extremada reactividad de estos individuos
al stress interpersonal.
Sentimientos crónicos de vacío.
Los sujetos con trastorno límite de la personalidad pueden estar
atormentados por sentimientos crónicos de vacío. Se aburren con
facilidad y están buscando siempre algo que hacer. Ira
inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (p. ej.,
muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas
recurrentes). Es
frecuente que los sujetos con trastorno límite de la personalidad
expresen ira inapropiada e intensa o que tengan problemas para controlar
la ira. Pueden mostrar sarcasmo extremo amargura persistente o
explosiones verbales. Frecuentemente, la ira es desencadenada cuando
consideran a una de las personas que se ocupa de ellos o a un amante
negligente, represor despreocupado o que le abandona. Estas expresiones
de ira suelen ir seguidas de pena y culpabilidad y contribuyen al
sentimiento que tienen de ser malos. Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves. Durante períodos de estrés extremo se pueden presentar ideación paranoide transitoria o síntomas disociativos (p. ej., despersonalización), pero generalmente éstos son de duración e intensidad insuficientes para merecer un diagnóstico adicional. Lo más habitual es que estos episodios ocurran como respuesta a un abandono real o imaginado. Los síntomas tienden a ser pasajeros y duran entre minutos y horas. Con la vuelta real o percibida de la ayuda de la persona que se ocupa de ellos puede producirse la remisión de los síntomas. Características adicionales Aparte de estos criterios básicos se dan otra serie de características que suelen ser más variables según los individuos pero que pueden ser útiles a la hora de completar el diagnóstico. Algunas de estos rasgos comunes en los borderline, propuestos por numerosos autores especializados en el Trastorno son:
La autora Marsha Linehan en su libro : Cognitive- Behavioral Treament of Borderline Personality Disorder (1993), destaca entre otros los siguientes rasgos: Vulnerabilidad emocional: Pueden experimentar una activación emocional extra elevada, siendo muy sensibles a los estímulos emocionales negativos. Les cuesta mucho más tiempo bajar al nivel base de activación con la consiguiente dificultad para controlarse e impulsividad Autoinvalidación: Tendencia a invalidar sus propias emociones, pensamientos, creencias y conductas; estableciendo a veces expectativas demasiado elevadas y poco realistas para consigo mismos. Esto puede dar lugar a un intenso sentimiento de vergüenza, odio e ira dirigida a sí mismos. Aflicción inhibida: Tendencia a inhibir respuestas emocionales negativas, especialmente aquellas asociadas con dolor y pérdidas, incluyendo tristeza, ira, culpabilidad, vergüenza, ansiedad o pánico. Aparente competencia: Tendencia a parecer más competente de lo que en esos momentos se es. A veces ocultan bajo una especie de máscara su verdadero estado. Diagnóstico Diferencial Es muy frecuente que el diagnóstico borderline no aparezca solo, sino ligado a uno o más trastornos del eje I :
O a otros trastornos de personalidad ( esquizotípico, histriónico, dependiente...). En algunos casos se deberán diagnosticar los dos trastornos si se cumplen los criterios necesarios pero en otros casos se deberá hacer un buen diagnóstico diferencial con respecto a los trastornos más parecidos porque esto tendrá efectos a la hora de aplicar el tratamiento adecuado, tanto psicoterapéutico como farmacológico. Hay que tener en cuenta que muchos de los síntomas propios de este Trastorno se solapan con los de los Trastornos arriba citados pero adquieren características diferentes cuando están encuadrados dentro del Trastorno base de personalidad. P.ej;. un borderline que además es adicto a las drogas presenta otras características que un drogadicto; así como un depresivo se diferencia de un borderline que presenta sintomatología depresiva. En ambos casos se requerirá un tratamiento diferenciado, incluso a nivel de medicación. IPDE (International Personality Disorder Examination) Creado en 1997 por Armand W. Loranger. IPDE es un nuevo instrumento diagnóstico, basado en una entrevista clínica semiestructurada, que además es compatible con los criterios de valoración ICD - 10 y DSM - IV. Sus resultados permiten además medir otras categorías mayores de desórdenes de personalidad que hasta ahora se habían omitido. Ofreciendo un diagnóstico fiable uniforme que además pueda ser internacionalmente aceptado. Existe una versión española a cargo de Lopez-Ibor, Pérez Urdaniz y Rubio Larrosa, habiéndose desarrollado en esta versión un programa informático para su corrección. Se puede encontrar en:
La versión inglesa original, se puede encontrar en:
El Autor de esta página WEB anima a todos los profesionales y a los Equipos de Salud Mental, etc, se equipen con este instrumento diagnóstico utilizado internacionalmente. Muchos pacientes TLP mal diagnosticados se lo agradecerán. |
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